¡Aprendámos patriotismo de los chilenos!

Este año estuve en Chile por primera vez cuando se celebra el 18 de septiembre – las Fiestas Patrias de Chile. Me impresionó mucho que los Chilenos no celebran solo un día, sino que celebran al menos cuadro días en total. En todos los edificios encontré al menos una bandera, muchas edificios tienen más de una. Y cuando los aviones fueron en el cielo durante la parada militar y pusieron los colores de la bandera en el cielo recibieron muchos aplausos de la gente. Además el grito “Chi – Chi – Chi – le – le – le – Viva Chile!” ya es muy famoso en el mundo. Y noté que cuando las palabras “Chile” y “más del mundo” ocurren en la misma frase mi novia está muy orgullosa y dice algo como “¡Viva Chile!”. Pasó también cuando conversamos acerca de que el desierto de Atacama es el desierto más seco del mundo. Por eso entendí que los chilenos son muy patriotas.

En Alemania no tenemos un patriotismo parecido. La razón es nuestra historia. Desde 1933 hasta 1945 Alemania tuvo una era de nacionalsocialismo con mucho racismo – y resultó en millones de muertos de la guerra más grande de toda la historia y el primer genocidio industrial. Después de que mi país perdió la guerra – por suerte –  surgió un movimiento con el objetivo de “¡Nunca se debe pasar por eso de nuevo!”. Además los estadounidenses, los ingléses y los franceses comenzaron un programa para castigar a los líderes y para educar para la democracia a los alemanes. Los historiadores han investigado el pasado de empresas, instituciones y asociaciones. Los responsables de violaciones a los derechos humanos tienen que salir de sus oficinas y las victimas reciben compensaciones en muchos de los casos. En la política es una costumbre que todos los partidos democráticos se juntan contra nacionalistas y votan contra su propuestas. Cuando hay una demonstración de un grupo de las nacionalistas siempre hay una demonstración mucho más grande contra ellos. Muchas ciudades tienen asistentes sociales y el gobierno paga muchos programas para apoyar a “La guerra contra la derecha”.

También por eso hay sólo muy pocos grupos y partidos nacionalistas en Alemania hoy en día.

El otro lado de la moneda es que “La guerra contra la derecha” se volvió un fin en sí mismo en muchos casos hoy. Los historiadores buscan más y más desesperadamente  objetivos para investigar. Hay casos en que las víctimas ya murierón pero sus hijos creen que pueden ganar dinero muy fácil de una empresa donde sufrió su madre o su padre durante la era de los nacionalsocialistas. En muchas ciudades todavía construyen monumentos para recordar el tiempo oscuro entre 1933 y 1945 – a más de 70 años después el fin de la dictadura.

¿Qué pasaría si los alemanes decidierán poner fin a la revisión historica porque Alemania ya es una buena democracia hoy? Creo al menos 100.000 personas perderían su trabajo: todos los historiadores, todos los asistentes sociales en los programas “contra la derecha”, muchas organizaciones y empresas viven de eso – y ganan dinero. No estan interesados en el fin de su trabajo. En el parlamento los partidos democráticos votan contra propuestas de los nacionalistas no porque su objetivo esté mal sino porque es una propuesta de la derecha – nadie pregunta si es bueno o malo por el país. Además para mucha gente “La guerra contra la derecha” es como una fuente del sentido de su vida. Cuando alguien dice en Alemania: “Hago algo contra la derecha”, es automáticamente una persona honorable. Nadie pregunta por qué lo hace, sus métodos o si hay un sentido. Si “La guerra contra la derecha” terminará, ellos tendrían que buscar otra tarea para ganar respeto y otro sentido de su vida.

No es que yo quiera que los alemanes se vuelvan nacionalistas o racistas de nuevo. Pero el patriotismo podría ser algo bueno para juntar a la gente, para crear un sentimiento de ser un grupo, para apoyarse. Creo que los alemanes son suficientemente inteligentes para evitar una vuelta del nacionalismo o racismo. Cuando piense en el patriotismo de los chilenos pensaré en el accidente de los mineros del 2010. En esos días todo Chile se juntó para salvar los 33 mineros – no les interesó los gastos. Y los salvaron a todos vivos. En éste caso podemos aprender del patriotismo de los chilenos.

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